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Burritos de aguacate, lentejas y pimientos

 

Las lentejas, estas clásicas legumbres que se sirven en nuestra mesa desde siempre, son un ingrediente común en guisos y potajes que requieren mucho tiempo de preparación. Entonces, ¿cómo podemos incorporarlas en nuestra dieta teniendo siempre el tiempo justo para cocinar?…

En esta ocasión La Gloria Vegana nos trae una idea genial para poder agregar esta rica legumbre en nuestros platos, incluso si vas con prisas. Además, al estar preparada con nuestras Tortillas Wraps Multigrano con Chía Bio Sin Gluten, resulta una fast food súper completa nutricionalmente, veamos:

  • El Aguacate, un superalimento que, entre muchas otras bondades, contiene una combinación de grasas de muy buena calidad, que nos aportan una mayor saciedad y esto puede hacer que luego no tengamos hambre para picar y lleguemos mejor a la siguiente comida.
  • Las lentejas, además de aportarnos hidratos de carbono de absorción lenta y un gran aporte en fibrasvitaminas y minerales, son una gran fuente de proteínas, por lo que resultan el alimento ideal para las personas con dietas veganas o vegetarianas.
  • El pimiento rojo, rico en Vitamina C y antioxidantes, nos ayuda a desintoxicar nuestro cuerpo.
  • Las semillas de Chía son una gran fuente de fibra y antioxidantes, proteínas y ácidos grasos omega 3 de origen vegetal.

¡Vamos allá!… a rellenar, enrollar ¡y disfrutar!

INGREDIENTES

  • 2 Tortillas Wraps Multigrano con Chía Bio Sin Gluten Sol Natural
  • 1 aguacate
  • 1 chorrito de lima
  • Hojitas de cilantro picadas
  • 6 cucharadas de lentejas cocidas
  • 1 pimiento rojo asado
  • Sal rosa del Himalaya de Sol Natural

ELABORACIÓN

1. Abrimos el aguacate y lo machacamos con ayuda de un tenedor. Salpimentamos y le echamos el chorrito de lima y las hojas de cilantro picadas. Reservamos.

2. Calentamos los wraps en una plancha medio minuto por lado aproximadamente.

3. Ponemos sobre uno de ellos la mitad del aguacate machacado; sobre éste las lentejas cocidas y, por último, las tiras de pimiento rojo asado.

4. Cerramos el wrap y hacemos lo mismo con el otro. Cuando estén bien cerrados, los pasamos por la plancha para que queden bien sellados.

5. Servir enseguida.

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Champiñones rellenos de 10!!

Una receta rápida, sencilla y que está para chuparse los dedos, pero sobre todo saludable!!  Es ideal  para esos momentos en los que quieres lucirte frente a la visita o simplemente salir de la rutina. Imposible no triunfar con ella.

INGREDIENTES

  • Cebolla
  • Ajo
  • Puerro
  • Calabacín
  • Zanahoria
  • Berenjena
  • Tomate
  • Champiñones portobello
  • Tomate frito natural
  • Orégano, Cúrcuma y pimienta
  • Salsa de soja (opcional)
  • Cilantro (opcional)
  • Yo utilicé queso pero puedes usar Levadura nutricional o queso rallado vegetal.

PREPARACIÓN

Relleno:

  1. Rehogar la cebolla, el ajo, el puerro, calabacín, zanahoria, berenjena y tomate previamente lavados y picados.
  2. Separa los tallos de las cabezas de los champiñones y pica los tallos en trocitos pequeños para añadirlos al relleno. Puedes añadir aquí un poco de salsa de soja.
  3. Añade un poco (1cda. sopera, por ejemplo) de tomate frito natural a la salsa para darle consistencia, el orégano, cilantro (opcional), cúrcuma y salpimentar al gusto.

Base de champiñones: pasa las cabezas de los champiñones (previamente separado el tallo) por una sartén para precocinarlos.

Montaje: En una bandeja con papel encerado o de aluminio, coloca las cabezas de los champis y rellénalos con la salsa. Por último, ponle el queso rallado o la levadura nutricional/queso vegetal por encima ¡Y al horno!

Precalienta el horno a 180º y hornea durante unos 5-10 minutos aprox. (hasta que el queso se funda o la levadura quede con el efecto deseado)

¡Que aproveche! 🙂

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¿Qué hacemos si nuestros niños no quieren comer verduras?

A los padres nos angustia mucho que nuestros hijos no coman lo que nosotros pensamos que deberían comer. Nos preocupa que no coman suficiente cantidad y nos preocupa que no coman determinados alimentos que sabemos que son importantes para ellos. Esta preocupación se acentúa en el caso de las verduras. Las frutas y verduras son un componente fundamental de una alimentación equilibrada, pero no es infrecuente que los niños atraviesen por épocas en las que las rechazan con intensidad.

A muchos niños y niñas les gustan las verduras desde que son bebés. Es más fácil que esto ocurra si en vez de tomarlas en forma de purés aprenden a saborearlas enteras (al principio bien cocidas y ofrecidas en trocitos) desde que empiezan la alimentación complementaria, y es también mucho más fácil que los niños desarrollen gusto por las verduras si ven que sus padres las comen regularmente y disfrutan con ellas. Los niños son generalmente inmunes a nuestras palabras, pero nadie los gana en su capacidad para observar e imitar nuestros actos.

Pero incluso en estos casos es posible que a una determinada edad muestren rechazo temporal a algunas o muchas verduras. Cuando ocurra esto no hay que preocuparse ni asustarse, y por supuesto no hay que obligar al niño o a la niña a comerlas. Obligar no solo no resuelve el problema sino que acentúa el rechazo y genera estrés y ansiedad en toda la familia.

La mejor actitud es esperar. Ofrecer, pero sin forzar.

Es fundamental que los niños compartan el momento de la comida con sus padres y hermanos, al menos una vez al día, y que nos vean comer frutas, verduras, hortalizas y ensaladas a diario. También ayuda si nuestros hijos nos acompañan al mercado y nos ven elegirlas y comprarlas y si luego las preparan con nosotros. Estos alimentos deben seguir estando presentes en la mesa. Si el niño o la niña no los quiere, podrá comer más cantidad de cualquier otro alimento de los que haya en ese momento, pero no debemos cambiar el menú familiar.

Dentro de la enorme variedad de verduras y hortalizas existente es seguro que encontraremos al menos una que a nuestro hijo le siga gustando. En este caso sí podemos ofrecerle esta verdura con más frecuencia, incluso todos los días. No importa que un niño o una niña se pasen literalmente semanas comiendo la misma fruta o las mismas dos clases de verduras. Este momento pasará y veremos cómo poco a poco ellos se van abriendo a nuevos sabores y texturas y les vuelven a gustar estos alimentos. Y esta vez será para siempre.

Autora: Miriam Martínez Biarge, Médico Pediatra, www.mipediatravegetariano.com

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HUMMUS DE LENTEJAS ROJAS Y CALABAZA ASADA

¿Sabíais que existen muchas variedades de lentejas? Las hay de distintos colores y tamaños, pero me gustaría hablaros de una variedad muy especial: las lentejas rojas, también conocidas como lentejas coral.

Se trata de una variedad de lenteja pequeña que, a diferencia de las lentejas más típicas, están peladas y partidas. Además, al no tener piel, precisan de un tiempo de remojo previo menor y son mucho más rápidas de cocinar.

Como todas las legumbres, las lentejas rojas contienen hidratos de carbono de calidad, proteínas de origen vegetal, fibra y hierro, además, las lentejas rojas son muy digestivas!

Este tipo de lentejas son muy utilizadas en la cocina hindú para preparar el conocido masoor dahl, una sopa de lentejas rojas preparada con especias y algunos vegetales. Pero también las podemos usar para preparar ensaladas, cremas, currys, estofados o patés vegetales.

Quiero compartir con vosotros un hummus que me encanta, preparado con una base de lentejas rojas y calabaza asada. Una combinación digestiva y deliciosa que nos viene fenomenal ahora que empieza la temporada de calabazas. Aunque si no os gusta esta verdura dulce, también la podéis sustituir por zanahoria, cocinándola de la misma forma.

Lo podéis usar para dippear con unos crudités (zanahoria, calabacín, pepino, apio, endivias…), palitos, o si lo prefieres, para acompañar unas verduras a la plancha o un arroz integral.

¡Espero que lo disfrutéis!

INGREDIENTES

  • ½ taza de lentejas rojas 
  • 1 taza de agua mineral
  • 125 g de calabaza pelada
  • ½ cucharadita de postre de comino en polvo
  • 1 cucharada sopera de tahín tostado
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
  • unas gotitas de zumo de limón
  • sal marina

ELABORACIÓN

1. Precalentar el horno a 180ºC.

2. Cortar la calabaza a trozos pequeños y colocar en una bandeja para horno con aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal marina.

3. Hornear unos 20 minutos.

4. En un cazo pequeño, agregar una taza de agua y llevar a ebullición.

5. Lavar las lentejas rojas y añadirlas al cazo cuando el agua empiece a hervir.

6. Añadir una pizca de sal marina, tapar y cocinar a fuego bajo durante unos 15 minutos (hasta que estén cocidas y no quede agua).

7. Colocar las lentejas cocidas en un procesador de alimentos junto con la calabaza asada, tahín, comino, aceite, unas gotitas de zumo de limón y una cucharadita de sal. Triturar hasta obtener un paté homogéneo.

8. Dejar enfriar antes de servir.

9. Disfrútalo con unos snacks , crudités…

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Desayunos saludables para niños ¿por dónde empiezo?

Aitor Sánchez, Dietista Nutricionista y autor del libro y Blog Mi dieta cojea, ha desarrollado una infografía que les puede ayudar mucho a la hora de plantear el inicio del día de forma más saludable:

Desayunos saludables para niños
Desayunos saludables para niños por Aitor Sánchez – Mi dieta cojea

Aquí, incluye varias propuestas fáciles, rápidas y que no fallan! Ya no vale la excusa de “No tengo tiempo”!!. Aitor propone básicamente lo siguiente:

  1. Usar el bol para algo diferente
  2. Dejar a un lado los zumos
  3. Considerar los huevos como una buena opción
  4. Si se toman tostadas que sean de verdad
  5. En caso de elegir un dulce, mejor con una composición casera saludable
  6. Incluir platos que se preparan durante la noche

Además, el Dietista Nutricionista añade en su post una receta de galletas saludables de avena, plátano y chocolate 85% en cacao que está ¡para chuparse los dedos!, ofreciento una opción más saludable para esos antojitos dulces de los más peques, y los no tan peques también:

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Alimentos fortalecedores en otoño

Ya la vuelta al cole superada, nos vamos adaptando a menos horas de luz y a la bajada otoñal de temperaturas, pero aun así nuestro organismo nos pide prevención y fortalecer las defensas.

¿Cómo? Aportando verduras y frutas con mayor densidad y fortalecedoras de nuestro sistema inmune.

Los tubérculos que habíamos minimizado en verano, van cogiendo poco a poco mayor protagonismo y aparecen en forma de nabo, calabaza, boniato y chirivía,ideales para ser utilizadas en ensaladas tibias con poder más saciante y ” calorífico”, así como en caldos y cremas de verduras reconfortantes.

Estas verduras de raíz son consideradas “yang” en la medicina china es decir, de energía contractiva, manteniendo así  el calor interno en el organismo. Es lo que pide el cuerpo en ésta época del año, retener más calor sin dejar tampoco de consumir verduras de hoja verde más refrescantes, formando así un perfecto equilibrio. De hecho, el otoño se caracteriza por cambios de temperatura constantes, y la dieta debe ir a acorde con ello. De hoja verde, son de temporada la escarola, alcachofas, la col kale (y otras crucíferas), totalmente combinables en ensaladas templadas con calabaza o boniato cocidos por ejemplo.

Otra exquisitez de temporada son las setas. Especialmente las setas shiitake, maitake y reishi, y la seta calabaza con elevado poder antiinflamatorio, antioxidante y antiviral. Son consideradas alimentos anti-cáncer y cardiosaludables. Se pueden consumir en salteados, cremas  o incluso, algunas de ellas, crudas o marinadas. Aportan un sabor particular, y proporcionan una buena fuente de vitaminas del grupo B, imprescindible para nuestro sistema nervioso.

 

Otro regalo que nos ofrece el otoño son las castañas. Se trata de un fruto seco que nos aporta hidratos de carbono estables en sangre, proporcionándonos una energía duradera, disminuyendo así las ganas de picotear a lo largo del día. Son antioxidantes, y aportan magnesio, fósforo y hierro. A destacar su poder prebiótico al contener  un tipo de fibra llamada inulina, siendo ésta uno de los alimentos favoritos de nuestra flora intestinal, tan determinante para nuestra salud e inmunidad. Las castañas pueden consumirse asadas, en mermeladas, como relleno, en cremas de verduras (de cebolla por ejemplo), o en repostería en forma de harina apta para celíacos, siendo ésta libre de gluten.

Los caquis, nutritivos, bajos en grasa y ricos en betacaroteno, cuidan de nuestra piel, mucosas y sistema inmunológico.  Su fibra soluble combate el estreñimiento, aunque si se consumen sin estar en su punto de madurez,  pueden llegar a ser astringentes y comportarse entonces como  un antidiarreico. Son ideales para hacer mermeladas, natillas, en batidos y tartas, con frutos secos o solos, consumidos con una simple cuchara.

La granada en cambio es ligera, depurativa y diurética. También rica en fibra soluble, saciante y reguladora del tránsito intestinal. Su poder antioxidante, tonificante y revitalizante la convierte en gran  aliada en épocas de cansancio y agotamiento. Al ser rica en vitamina C, nos ayuda a combatir virus a la vez que aportar un efecto anti-aging a nuestra piel. Combina con un sinfín de platos, con muesli o porridge y yogur vegetal, en ensalada con escarola o berros, en arroces o quínoa en forma de ensaladas frías, en salsas saladas y especiadas, o en versión dulce en forma de helados y sorbetes.

Este otoño adopta tus aliados fortalecedores de temporada, y disfruta del cuidarte ¡desde dentro hacia fuera!

Autora: Mareva Gillioz, Dietista y Coach nutricional, especializada en Naturopatía

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Una nueva (y buena) forma de reinterpretar una pirámide de los alimentos

El Dietista Nutricionista Juan Revenga nos habla en su Blog de una nueva interpretación de la pirámide de los alimentos. Se trata de la versión flamenca de esta guía general para transmitir conceptos adecuados sobre alimentación, conocido como el Triángulo de la nutrición. 

Triángulo de la nutrición. Genial versión flamenca

 

De acuerdo con el experto en nutrición, “se trata de la magistral reinterpretación que ha hecho el Instituto Flamenco de Vida Saludable (Vlaams Instituut Gezond Leven) del asunto nutri-piramidal, aunque en esta ocasión no remede el aspecto de una pirámide, si no más bien el de un triángulo, pero cabeza abajo. Por eso, ellos lo han llamado el ‘Voedingsdriehoek’ en flamenco, que viene a traducirse (creo) como triángulo de la nutrición”.

Varias son las buenas novedades que nos aporta este triángulo flamenco que voy tratar de resumir en los siguientes puntos:

  • El primero como decía el estar ‘punta-cabeza’ de forma que se refuerza el mensaje de que lo más presente y cotidiano está también arriba (lugar de preminencia) además de ser la parte más grande y ancha; y lo más superfluo y menos recomendable abajo, más pequeño y menos importante.
  • Ese primer peldaño, el mayor en importancia, recoge en primera instancia a las verduras, hortalizas y frutas, luego las legumbres (sí, en el peldaño más importante) junto a la patata, los alimentos elaborados con cereales integrales, y además el aceite de semillas y los frutos secos.
  • En el segundo escalón hacia abajo, encontramos el pescado, los lácteos (leche y leches fermentadas) y un poco más abajo pero dentro de ese mismo peldaño, el queso, los huevos y las carnes “blancas”
  • En el vértice inferior del triángulo se encuentran solo la mantequilla y las carnes rojas.
  • Por último y muy importante de cara al nuevo concepto planteado se representa un círculo, fuera del triángulo, con una leyenda inequívoca: “tan poco como sea posible”, que contiene otras gamas de productos. Esos productos son:
    • Todas las bebidas alcohólicas incluidas el vino, la cerveza, los licores y aguardientes.
    • Las bebidas ricas en azúcar como los refrescos, bebidas deportivas y bebidas energéticas.
    • Alimentos ricos en azúcar como el chocolate, los pasteles, las tartas, los caramelos, galletas, cremas de chocolate.
    • Comida rápida como las hamburguesas, las patatas fritas, snacks salados, pizza y otros alimentos precocinados.
    • Los embutidos y la carne procesada.
    • La sal.

Ahí es nada, el triángulo invertido tiene una leyenda mínima con la expresión “más” ubicada en la parte arriba junto a los vegetales y demás, que se encuentra unida al “menos” situada en la parte inferior de la pirámide. Así, todo lo contenido dentro del triángulo se considera más o menos aceptado en virtud de su posicionamiento siempre que se conserve esa proporcionalidad más-menos representada en la figura. Lo que se recomienda no tomar o “cuanto menos mejor” se encuentra fuera del triángulo, en el mencionado círculo y definido sin ambages.

En cualquiera de los casos el Instituto Flamenco de Vida Saludable también ofrece una versión rápida de sus consejos en forma de texto, contiene cuatro principios básicos:

  1. La base de cada comida ha de estar constituída por alimentos vegetales frescos,
  2. Limita la presencia de alimentos de origen animal,
  3. Tu bebida ha de ser principalmente agua y,
  4. Cuantos menos alimentos ultraprocesados, mejor.

Que se desarrollan posteriormente con otros 6 consejos a los que puedes acceder en este enlace

Uno de los inconvenientes, para nosotros, de esta herramienta es que esté editada únicamente en flamenco (ni tan siquiera en francés) así que toca tirar del traductor de Google, para todos aquellos que no estemos familiarizados con este idioma.

Por último un par de puntualizaciones útiles, cada parte del triángulo está bastante bien explicado en páginas anexas a las que se puede acceder pasando el puntero por encima de los iconos y haciendo click en ellos. Además, hay una página de recursos para aquellos que estéis interesados en pedirlos al Instituto Flamenco de Vida Saludable. Eso sí, el traductor de Google os va a echar humo.

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Una dieta basada en alimentos ecológicos puede ayudar a prevenir el sobrepeso y la obesidad

 

alimentos ecologicos obesidad

Un estudio realizado por varias instituciones francesas y publicado en la revista de investigación en nutrición British Journal of Nutritionmuestra la relación entre el consumo de alimentos ecológicos con un menor riesgo en el aumento del peso.

En este estudio llevado a cabo por miembros de instituciones francesas como el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica o el Instituto Nacional de Investigación en Agricultura, tenía como objetivo principal conocer la relación entre la frecuencia de consumo de alimentos ecológicos o bio y el sobrepeso y la obesidad.

Al finalizar el estudio una de las conclusiones de los investigadores es que se respalda la potencial relación entre mayor frecuencia de consumo de alimentos ecológicos con un índice de masa corporal (IMC) más bajo y menor ganancia de peso. Las personas que se alimentan de manera habitual con alimentos ecológicos tienden a tener un peso adecuado y son menos propensas a padecer sobrepeso y obesidad.

Hoy en día la obesidad es una epidemia y un problema de salud pública. El sobrepeso y la obesidad contribuyen a crear y/o empeorar enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Entre los factores implicados en la etiología de la obesidad, además del exceso de ingesta o de un estilo de vida sedentario, cada vez hay mayor preocupación por la influencia de otros factores como la microbiota intestinal o las sustancias químicas presentes en el medio ambiente.

Este estudio se ha querido centrar en los alimentos ecológicos u orgánicos por el gran interés que tienen al presentar diferentes características que tienen potencial para proteger contra la ganancia de peso y la obesidad.

Comparados con los alimentos convencionales, los alimentos ecológicos tienen mejores valores nutricionales con respecto a los ácidos grasos y a micronutrientes como vitaminas y minerales. Te recomiendo ver Alimentos ecológicos: más sanos, nutritivos y sostenibles según un informe del Parlamento Europeo.

Los alimentos ecológicos o bio son característicos por no tener residuos de pesticidas o que éstos se encuentren en niveles muy bajos. Análisis y estudios experimentales muestran que adoptar una dieta ecológica lleva a una reducción drástica en residuos de pesticidas en la orina de adultos y de niños. Un gran número de moléculas que componen los pesticidas han sido reconocidos como disruptores endocrinos y éstos pueden conducir a trastornos metabólicos. Una mayor exposición a estos componentes disruptores endocrinos ha sido asociada con mayor riesgo de obesidad y diabetes tipo 2.

En el estudio se explica cuál puede ser la relación entre los pesticidas y el sobrepeso y la obesidad. Los pesticidas suelen tener disruptores endocrinos que nos afectan causando alteraciones en el metabolismo de los lípidos, el transporte de la glucosa e incluso algunos pesticidas pueden afectar la regulación del patrón alimentario.

Las frutas y verduras no ecológicas a menudo están contaminadas con restos de varios pesticidas porque se les aplican abundantes agroquímicos durante su producción y almacenamiento. La exposición a los pesticidas se ha relacionado con diabetes tipo 2 y obesidad y un alto consumo de frutas y verduras convencionales podría también estar relacionado con efectos adversos para la salud.

En este contexto, el consumo de alimentos ecológicos podría contribuir a controlar la ganancia de peso y el riesgo de padecer obesidad, pues las personas que basan su dieta en alimentos ecológicos presentan menos probabilidades de tener sobrepeso y obesidad frente a las personas que no consumen alimentos ecológicos.

Los investigadores resaltan que la dieta con un alto consumo de frutas y verduras y un bajo consumo de productos de origen animal encontrado entre las personas que comen alimentos ecológicos con mayor frecuencia puede ser una de las claves. También son importantes no tener hábitos dañinos como fumar y procurar llevar una vida activa.

En análisis de orina llevados a cabo, se ha podido comprobar que sustituir los alimentos convencionales por alimentos ecológicos u orgánicos reduce drásticamente los niveles de residuos de pesticidas.

La calidad de los alimentos que incluimos en nuestra dieta habitual no sólo afecta a la salud en general sino también sobre aspectos como el aumento de peso.

Estos resultados son muy interesantes desde el punto de vista de la salud pública y también para reforzar la necesidad apoyar la producción ecológica u orgánica de alimentos.

Puedes acceder al estudio completo aquí:

Una dieta basada en alimentos ecológicos puede ayudar a prevenir el sobrepeso y la obesidad

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La importancia de los alimentos ecológicos

Los alimentos ecológicos son más nutritivos, más sanos y más seguros por varias razones.

Ventajas de los alimentos ecológicos

– No contienen pesticidas ni herbicidas químicos, hormonas de crecimiento ni fertilizantes artificiales.

– Uso restringido de aditivos alimentarios.

– Uso prohibido de transgénicos (Organismos Modificados Genéticamente).

– Respecto a su composición nutricional, numerosos estudios aseguran que contienen cantidades mayores de minerales, vitaminas y antioxidantes (estos últimos se asocian con un menor riesgo de padecer enfermedades crónicas, incluyendo las enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas y algunos tipos de cáncer).

importancia alimentos ecológicos– Su producción se basa en políticas agrarias sostenibles que respetan el ecosistema y los ciclos de la tierra.

– Apoyan la producción a pequeña y mediana escala, favoreciendo un desarrollo rural sostenible.

Un alimento ecológico se puede reconocer por el certificado o el sello que lo caracteriza, el cual asegura una serie de garantías que se deben cumplir para que dicho alimento se considere «ecológico».

Desventajas de los alimentos convencionales

– Su producción se basa en un modelo de agricultura de producción intensiva, mediante monocultivos que empobrecen el suelo y reducen la diversidad ambiental, favoreciendo la erosión de la tierra y la consecuente desertización de los campos, además de agotar las fuentes acuíferas.

– Uso abusivo de fertilizantes, pesticidas, herbicidas, hormonas y otros residuos químicos que contaminan tanto el medio ambiente como el alimento.

– Importantes excedentes debido a la sobreproducción.

Sistema basado en alcanzar la mayor producción al menor coste, lo que da lugar a alimentos con escasas cualidades nutricionales y organolépticas (de sabor, olor, textura, etc.)

– Van en contra de la soberanía alimentaria, ya que la producción queda en manos de un pequeño sector de la población.

Por lo tanto, deberíamos ser conscientes y apostar por modelos de producción alimentaria sostenibles que incentiven el consumo de alimentos ecológicos, de temporada y de proximidad. Una manera fácil de hacerlo es comprando en tiendas y mercados de producción ecológica y local.

Autora: Esther Baena, dietista

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